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                                              Historia  

Corría la década del 30, en la cual para la ciudad de castro fue de tragedias y a su vez tenía un notable crecimiento. Dicho crecimiento se concentraba fundamentalmente en las calles Pedro Montt, Blanco Encalada, Lillo y Pedro Aguirre Cerda (sector puerto), por lo cual la respuesta bomberil se veía retrasada por motivo que las tres compañías existentes concentraban sus cuarteles alrededor de la plaza Prat, el material mayor no era el más idóneo y también para llegar a este sector se tenía que bajar con precaución la empinada calle Blanco. Dichos motivos fueron los que motivaron a un grupo de vecinos del sector puerto para fundar otra compañía, gente con una visión futurista excepcional.
   
     Fue entonces cuando un día Miércoles 11 de Junio de 1933, en la casa de don Vicente Barría Barría ubicada en calle Lillo, con  asistencia de más de 20 personas en una sesión que duró más de 3 horas, deciden fundar la Cuarta Compañía del Cuerpo de Bomberos de Castro, escogiendo cono lema “Cooperación y Superación”.
    De esta manera este grupo de hombres visionarios ve concretado el gran anhelo que un día fue sólo un comentario.
    En dicha sesión se eligieron los cargos que conformarían la primera directiva, quedando de la siguiente manera:
Director      : Vicente Barría Barría.
Capitán       : Atilio García Alderete.
Teniente 1° : Francisco Sánchez Vidal.
Teniente 2° : Francisco Piñeiro Prieto.
Secretario   : Juan Barrientos González.
Tesorero     : Demetrio Cárdenas Velásquez.

    Posteriormente se iniciaría la capacitación de oficiales y voluntarios, tanto en deberes y obligaciones (reuniones, academias, desfiles, guardias, siniestros, etc.) coordinando academias y ejercicios con la Comandancia del Cuerpo, y sin duda luego de un adecuado perfeccionamiento deciden formarse como Compañía de Agua.
  
      Sus primeras iniciativas estuvieron enfocadas en adquirir material menor y conseguir infraestructura adecuada que sirviera como cuartel, ya que los primeros tres años la actividad cuartina se concentró en la casa de don Vicente Barría. Más tarde don Atilio García Alderete donó un sitio al costado de la estación de Ferrocarriles donde con gran esfuerzo se construyó el primer cuartel de la Cuarta Compañía, esfuerzo que no duraría mucho porque el cuartel fue consumido por las llamas en un gigantesco incendio que consumió gran parte de la ciudad en el sector puerto.
 
      El mencionado traspié no fue impedimento para seguir luchando y es así como en la década del 50 la Compañía se trasladó a  un “nuevo” Cuartel en el sector centro de la ciudad en el segundo Cuartel del Cuerpo de Bomberos de Castro, donde estuvimos establecidos hasta el año 1996, concentrándonos en este momento en el Cuartel Central de la Institución.
   En la década del 30, por ser una compañía recién formada los recursos en material de ataque eran insuficientes; hachas, escalas, baldes, algunas mangueras y pitones entregados por Comandancia.
   Se tiene como referencia que el primer material de trabajo fue el “gallo”, con ruedas de madera y sus respectivas mangueras con uniones de bronce, el cual era conducido por vigorosos cuartinos hacia los lugares donde se presentaba la emergencia, trabajando en numerosos siniestros con óptimos resultados.
   A mediado de los años 30, por gestiones del directorio de la Institución, se ve concretada la llegada de una nueva pieza de material mayor. Era una bomba montada en una estructura tipo carretón, con motor de combustión interna de cuatro tiempos a bencina, marca Gorlitz G.A. Fischer. Poseía un cuerpo de bomba totalmente de bronce, con manómetro de presión de salida, cebador y elementos técnicos complementarios, contaba con 6 chorizos ubicados al costado de la maquina y 2 salidas de 70 mm. El resto de material menor era trasladado en forma manual o en cajoneras por los propios voluntarios.
   Sin duda que fue una sensación la llegada de esta bomba, realizando excelentes trabajos por más de 16 años sometidas a altas exigencias, siendo muy querida por los voluntarios quienes la apodaron cariñosamente “la burrita”. Hoy se mantiene en nuestros cuarteles como una reliquia, reconociendo y valorando la entrega de servicio que tubo en sus años de esplendor.
   Luego del deterioro de “la burrita” desde 1956 a 1961, la Compañía volvió a trabajar de la manera antigua utilizando el olvidado “gallo”; fue entonces cuando en el año 1962, se celebra la llegada del carro bomba,  de marca Magirus- Deutz , alemán, con capacidad de 2500 litros de agua y con un sistema especial para utilizar en productos químicos. Tenía además una escalera metálica de tres cuerpos de 20 metros y una turbina de bronce, compartimientos para el material menor y el traslado de los voluntarios se en pisaderas ubicadas en la parte lateral y trasera de la máquina; por ser un carro moderno tenía una excelente caja de cambios que alcanzaba velocidades superiores a los 100 Km/h. En suma el mejor carro-bomba tecnológicamente dotado quizás en el sur del país, siendo un orgullo para la comunidad y bomberos castreños.
   EL 21 de Octubre del mismo año se realiza el bautizo oficial, denominándola “Bomba Francisco Silva” en recuerdo del destacado bombero de épocas anteriores.
   Los cuartinos por fin poseían una pieza de material mayor, la cual formó parte de la Cuarta hasta el 19 de Septiembre del año 1985 donde fue enviada al Cuerpo de Bomberos de Achao, fecha que inspira de una enorme tristeza a los cuartinos al ver que la “Magirus” después de haber entregado grandes satisfacciones a la comunidad y el Cuerpo de Bomberos es despojada de sus filas.
   En el año 1982 se recibe un carro-bomba, marca Berliet Camiva 770 KB6, de procedencia francesa, con estanque de 2800 litros de agua, motor petrolero y amplios compartimientos.